abril 07, 2012

ZEN: LA "NADA"

ZEN: LA "NADA": Todos salimos de la "nada" y volvemos a la "nada". Sea lo que sea la nada, parece increíblemente activa.

RESPUESTA DE UN POLACO A MORENO

 Respuesta de un POLACO a MORENO con comentario editorial.


Hola a todos!!!
dónde están el INADI y el federalismo frente al insulto que profirió Moreno al decir
:
  
“Estoy cansado de los polacos pelotudos del interior que vienen a Buenos Aires a hacer reclamos. El precio lo defino yo y al que no le gusta que se ponga en cuatro”, fue la terminante respuesta del secretario de Comercio ante el planteo del empresario. 
  
Creo que vale la pena dar a conocer la nota enviada el 21 de marzo a todos los medios (hasta hoy sábado 24 ninguno se atrevió a publicarla):
  
Secretario de Comercio Sr. Guillermo Moreno:
Le escribo estas líneas como respuesta a sus recientes declaraciones sobre los productores de yerba mate del norte argentino, a quienes calificó como “polacos pelotudos del interior”.
Tendría muchas formas de responderle y hacerle saber el enorme desagrado que tales y despectivas palabras causaron en la nutrida comunidad polaca en nuestro país DE LA CUAL YO SOY PARTE, pero voy a optar por una sola: la de la verdad. Verdad que dice que estos inmigrantes, cuyos descendientes usted considera así, llegaron hace ya más de cien años a esta tierra y se deslomaron trabajando precisamente en el norte, con un clima muy diferente y temperaturas agobiantes para las cuales no estaban preparados, pero lo hicieron igual, y educaron a sus hijos y nietos con sus mismos valores de honradez y respeto al trabajo.
Polonia ha sufrido en su extensa y trágica historia, todo lo que una nación puede sufrir y mucho más. Se ha levantado siempre, en gran parte por orgullo, amor propio y trabajo. Solo en la última gran guerra mundial perdió más de seis millones de vidas y gran parte del país, incluyendo su capital, quedaron absolutamente arrasados. 
Yo tuve oportunidad de ver personalmente ese milagro en el centro de Europa llamado Polonia, totalmente reconstruido por quienes tienen la misma sangre de los que usted llama pelotudos.
Sus declaraciones ofenden no sólo a ellos en particular, sino a todos los que llevamos orgullosamente su origen.
Mi abuelo fue uno de esos inmigrantes que arribó a este gran país, como tantos otros, era una persona humilde, pero culta y con valores. Se ofreció de voluntario en la segunda guerra mundial para poder pelear por su amada patria invadida por los nazis. No se si usted escucha música, pero le recomiendo a un tal Chopin, considerado uno de los más grandes compositores de la historia, era polaco, pero no pelotudo.
Hace dos años publiqué un libro “Mundo Eslavo”, donde entre otras cosas transmito la cultura y los logros de todos quienes llevamos esa sangre, pongo a su disposición un ejemplar a fin de que pueda cultivarse de ello y saber más de los polacos.
Atte.
Gustavo Sterczek
 
 
(COMENTARIO EDITORIAL: Si el compatriota Sterczek invoca como rasgo del genotipo polaco la adhesión al voluntariado en favor del bando de la “Libertad” le estaría dando la razón a Moreno, pues por todos es sabido que luego de tantos sacrificios y “voluntarios”, la alianza noratlántica ENTREGÓ POLONIA AL COMUNISMO).

abril 01, 2012

LA LETRA PROFUNDA:IDIOSINCRACIA ARGENTINA



Idiosincracia argentina


[...] De lo antedicho poemos extraer algunos rasgos de la idiosincracia argentina, según lo refleja nuestra literatura:
[...]
d) Viveza criolla, que tiene una muy estrecha vinculación con el rasgo anteriormente denotado (cierto extraño pudor que le impide mostrar su intimidad, mostrarse tal cual es). Esta viveza se exterioriza -entre otras formas- en la costumbre de "tomar el pelo", de "sobrar" al prójimo, en la "cachada". Uno de los factores que le han dado origen es un marcado acentramiento del yo y cierta megalomanía típica; el argentino, sobre todo el porteño, se siente dueño del mundo. Esta "viveza" es casi exclusiva del porteño. En otras capitales del mundo -Madrid, París, Londres- no aparece y ha sido reemplazara por cierta suficiencia o cierto aire de superioridad en el trato al que viene de afuera o de "adentro". Pero hay otros factores que entran en su génesis; uno de ellos es la inmigración: esta viveza nació como una forma de defensa -y por qué no de venganza- del criollo frente al "gringo" que avanzaba e iba quitándole cada vez más espacio y más protagonismo. Pero no es exclusiva del nativo porque, con el tiempo, va a pasar al hijo de inmigrante quien la ejerce esgrimiéndola un poco como carta de ciudadanía; pero también por otras razones, cubrirse a sí mismo de la burla y el escarnio ajenos; evitar que le hicieran a él lo que le habían hecho a sus mayores, y vengarlos aunque fuera inconscientemente. Este rasgo le viene muy bien al hijo de inmigrante, todavía inseguro, porque le crea una consciencia de superioridad frente al burlado, lo afirma en su propio yo, que se enseñorea frente al infeliz que "cae", víctima de sus chanzas [...]

Alba Omil

Extraído del libro La letra profunda, de Alba Omil. Ediciones del Rectorado, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, Argentina, 1996.

EL TEMPLO DE LAS MUJERES,BAJO LA COFIA



15/11/2011


Bajo la cofia


Retrato de mujer con cofia-Roger van Weyden

Como correspondia a una mujer decente casada del siglo XV,Elisabeth,la esposa del pintor flamenco Rogier van de Weyden,lleva sus cabellos pulcramente ocultos bajo una cofia.El pelo femenino asocia capacidad de seducción y sexualidad,por lo que no es de extrañar que la Iglesia dictase disposiciones para que las mujeres casadas de la burguesa y de al nobleza se cubriesen el cabello para hurtar las miradas concupiscentes. Solo las doncellas con intenciones matrimoniales o las prostitutas podían llevar el pelo suelto o peinado con trenzas.De esta época procede el dicho,utilizado todavía hoy en algunos lugares,de << ponerse la cofia>> por casarse.
Pero el tocado recatado exigia sus tributo:como llegaba poco aire al cuero cabelludo,el pelo se volvía ralo y había que afeitarlo por completo de vez en cuando.Las mujeres se consolaban crendo siempre nuevas variaciones de la cofia;laboriosamente plisadas como en este retrato,mas tarde adornaban con cintas y volantes.
Hasta comienzos del siglo XX, llevar sombreros, cofias y otros tocados en publico era algo
natural .Asi que no hace mucho tiempo desde que las mujeres occidentales ocultaban sus cabellos,costumbre que hoy sigue siendo frecuente en el Islan o un exigencia en el judaísmos ortodoxo

LA ERA DE LA ESTUPIDEZ (DOCUMENTAL) ECOCOSAS



La era de la estupidez (Documental)

0 comentariosmanzanaPor manzana El 31 de marzo de 2012
col0000270 La era de la estupidez (Documental)THIS IS THE END
La era de la estupidez (Age of stupid) es un documental dirigido por Fanny Armstrong, una documentalista británica, activista contra el cambio climático. Desde el comienzo la película advierte que lo que mostrará del futuro está basado en predicciones científicas y que lo que se verá del presente son imágenes verídicas, documentales. Tras esa advertencia la película shockea con un planeta Tierra devastado en el año 2055. Australia está en llamas. Las Vegas cubierto por la arena. El ártico es un océano fuera de control y sin hielo. Londres está bajo el agua. El Taj Mahal, en India, destruido por vaya a saber qué guerra.
En la película, el británico Pete Postlethwaite (“el mejor actor del mundo”, según Steven Spielberg), es un archivista que se encargó de preservar todo aquello que ya desapareció de la faz de la Tierra en una base elevada cientos de metros sobre el océano Ártico. En esta especie de Arca de Noé del futuro conviven embalsamados los animales que jamás volverán a caminar sobre el planeta con los documentos y piezas que registran miles de años de historia humana. Allí el archivista graba un mensaje para la posteridad, revisando imágenes documentales y periodísticas del año 2007, tratando de comprender qué hacía el hombre mientras destruía el planeta y se encaminaba hacia su final.
"No fuimos la primera forma viviente en desaparecer. Pero lo que es único es que lo hicimos sabiéndolo. ¿Qué es lo que eso dice sobre nosotros? La pregunta que me he estado haciendo es ¿por qué no nos salvamos cuando pudimos hacerlo?", dice apesadumbrado mientras graba su video con la esperanza de que alguien, en algún lugar del espacio escuche su historia y no repita nuestros errores.
OID EL GRITO
Entrecruzando los géneros documental, drama y animación, La era de la estupidez es una patada al estómago que pretende sacar la modorra de nuestros líderes mundiales de cara a la cumbre de Copenhague que en diciembre próximo decidirá el destino del planeta. Allí se suscribirán los nuevos acuerdos que reemplazarán al maltratado y tan incumplido Protocolo de Kyoto.
Pero la película busca también concientizar sobre la gravedad del cambio climático entre la gente común que con su voz y voto puede exigir a los gobernantes del mundo que actúen ya sobre este tema.
“¿En qué estado mental estábamos para quedarnos de brazos cruzados?”, se pregunta el personaje de Pete Postlethwaite. Su conclusión es quizá la más brillante de la película: “Mientras algunos pocos gritaban ‘¡Fuego!’, la mayoría teníamos un pacto como si el cambio climático no estuviese ocurriendo”.
Los científicos aseguran que si se pasan determinados límites el cambio climático será irreversible. O sea que el tiempo para actuar es ahora. Si la temperatura del planeta aumenta en dos grados ya será demasiado tarde, y se espera que eso pase en el año 2015 (según las peores proyecciones científicas). Así que solo nos quedan seis años para actuar. Y hay mucho por hacer…
TODOS SOMOS PROTAGONISTAS 
En La era de la estupidez el dramático impacto del cambio climático es narrado a través de la vida de personas reales, que representan a la perfección las terribles contradicciones de la especie humana.
El estadounidense Alvin DuVernay es un empleado de Shell que se emociona tanto al encontrar petróleo (“Huele como el dinero, es tan hermoso”, dice) como al recordar su casa, destruida tras el paso del huracán Katrina. Jeh Wadia es el hijo pródigo de una familia millonaria de India que maltrata a los empleados de su flamante línea aérea mientras asegura que su propósito en la vida es “ayudar a los pobres” ofreciendo las tarifas aéreas más bajas del mercado para que ellos puedan empezar a volar en lugar de atestar los maltratados trenes indios. Layefa Malemi tiene 23 años y vive en la pobreza, en Nigeria, anhelando algún día “poder vivir como los americanos, con autos caros, casas confortables, bebiendo agua limpia y comiendo buena comida”, mientras su pueblo es contaminado por la extracción de petróleo de compañías estadounidenses.

Ante las contradicciones humanas de quienes no advierten que su entorno se degrada o lo aceptan con naturalidad aportando su cuota de destrucción al planeta, la directora de La era de la estupidez ofrece la mirada de otros personajes, los idealistas, esos que creen que no todo está perdido. Como Fernand Pareau, un guía de montaña francés de 82 años que ya vio a los glaciares retroceder más de 150 metros o Piers Guy, un británico pionero en el impulso de la energía eólica que enfrenta la ignorancia de sus vecinos quienes prefieren no instalar molinos porque “arruinan el paisaje”.
Según La Era de la estupidez usted y yo somos tan protagonistas de esta película como los “personajes” descritos más arriba. Todos nosotros lo somos por ser parte de la especie que sometió a las demás, modificó drásticamente el planeta en que vive y ahora lo lleva hacia la destrucción.
Es poco probable que al ver esta película los responsables de tomar decisiones respecto al cambio climático actúen. Seguramente sólo lo hagan una vez que los reclamos sean masivos, mundiales. Tal vez es cierto que somos un desperdicio de materia gris, generando cosas maravillosas pero siendo incapaces de preservar nuestra existencia. Tal vez siempre supimos como sacar provecho del planeta en que vivimos pero nunca supimos o quisimos saber cómo protegerlo. Tal vez es cierto y el cambio debe empezar por cosas pequeñas, cotidianas. Tal vez es cierto y como decía John Lennon, "the dream is over"

marzo 21, 2012

PSICOLOGIA Y EL SER-EL CONOCIMIENTO CIENTIFICO-EL ORIGEN

El Conocimiento científico desde un punto de vista filosófico plantea un cuestionamiento previo. ¿Se puede conocer? ¿Es posible la objetividad?

Cuando los filósofos antiguos interpretaban al hombre como parte de la realidad, con una postura realista sobre las cosas, como Parménides, Platón, Aristóteles, (siglos III al VI a. de C.) el conocimiento se basaba en conceptos formados a partir de las cosas y éstos conceptos reflejaban la realidad.

A partir de Descartes (siglo XVI) acaban estas posturas y aparece el problema del método para conocer y no incurrir en error.

El pensamiento moderno comienza con una teoría del conocimiento y Descartes convierte a la duda en un método, la duda metódica. Él afirma: de lo único que estoy seguro es de que yo existo, porque estoy pensando. Hay una idea de Dios común a todos los hombres. Si Dios existe entonces existe también la sustancia extensa. De esa manera Descartes llega a la posibilidad de la existencia del mundo y de las cosas.

La Teoría del Conocimiento o Gnoseología, rama específica de la filosofía, se interesa por el problema del método, la posibilidad, la certidumbre, el origen y la esencia del conocimiento.

El problema básico es la relación entre el observador y lo observado. El sujeto, por medio del pensamiento modifica al objeto y al mismo tiempo el objeto modifica al sujeto.

Puede decirse entonces que el pensamiento es el resultado de la acción simultánea del objeto sobre el sujeto y de éste sobre aquel.

¿Cuál es el origen del conocimiento? ¿Es la experiencia o es la razón?

La razón son los juicios fundados en el pensamiento, poseen necesidad lógica y validez universal. Esta postura fue defendida por ejemplo por Platón, San Agustín, Descartes y Leibniz.

El Empirismo considera la experiencia como única fuente de conocimiento, sostienen esta cosmovisión por ejemplo, Locke y Hume.

Otros filósofos importantes y decisivos fueron Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, y Kant, con una postura intermedia entre el racionalismo y el empirismo. 

Mientras que para Kant la razón es “a priori” de la experiencia, para Aristóteles y Santo Tomás de Aquino el conocimiento comienza con la experiencia.

En cuanto a la existencia de la realidad objetiva de todas las cosas, existen tres posturas que se destacan: el realismo según el cual existen las cosas independientemente de la conciencia que las conoce (Aristóteles, Descartes, Hobbes, Locke), el idealismo, para el cual no se dan cosas independientes de la conciencia (Berkeley, Fichte, Hegel) y el punto de vista fenomenológico (Kant) que sostiene la imposibilidad del conocimiento de las cosas tal como son en sí mismas; las conocemos tal como se nos aparecen, pero no en cuanto a su esencia

Qué certeza tiene el verdadero conocimiento? Para Kant el criterio de la verdad de un conocimiento debe ser universal, aplicable a todos los conocimientos sin distinción de objetos y no puede tener un carácter únicamente formal, racional ó lógico; el fundamento de la legitimidad de los juicios sintéticos de la razón es la experiencia, en la percepción sensible.

Descartes y Kant son los dos exponentes máximos del racionalismo en que se basa el conocimiento científico actual.

Dice Kant, el espacio es la forma de la sensibilidad. Nuestra facultad de tener sensaciones es la que imprime a las sensaciones la forma del espacio. El espacio no es una cosa, sino la forma “a priori” de todas las cosas. Por eso, los juicios sintéticos “a priori” son posibles en la matemáticas porque se basan en el espacio y el tiempo, los cuales no son cosas, sino la condición de la posibilidad de las cosas.

Ponemos a los objetos reales, los caracteres del espacio y del tiempo (que no son objetos sino algo que nosotros proyectamos en los objetos) y como los hemos proyectado les hemos inyectado “a priori” ese carácter de espaciales y luego encontramos constantemente en la experiencia ese carácter.(Kant)

Las cosas en sí mismas no las hay, son fenómenos, y si las hay no podemos de ellas decir nada, no podemos ni hablar de ellas.(Kant)

La ciencia se compone de los elementos empíricos procedentes de la experiencia y los elementos puros que la razón agrega.

La Psicología Experimental, cuyo objeto de estudio objetivo, confiable y válido que se puede medir es la conducta, es la única teoría considerada científica.

La conciencia, el inconsciente, la intuición, no pueden investigarse en un laboratorio en forma objetiva, por lo tanto todas las demás teorías existentes que no pueden ser sometidas a comprobación, tienen solamente validez teórica.







http://psicologiayelser.blogspot.com.ar/2010/12/el-conocimiento-cientifico-origen.html 

TRIBUNA DE PERIODISTAS-PERIODISMO INDEPENDIENTE-CRISTINA LLORA Y BAILA ...PERO SOLA


21 / 03 / 2012
Analisis

Cristina llora y a los minutos baila… pero sola

CRÓNICA DE UN BREVE CRUCE CON LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN

Cristina llora y a los minutos baila… pero sola
Martes 20 de marzo del 2012. La seguridad de Presidencia llega a Tecnópolis. En un galpón del gigante predio de Villa Martelli se realiza un encuentro sobre telecomunicaciones con referentes de América Latina, empresas de las tecnologías de la comunicación y cientos de funcionarios del Gobierno nacional contando sus experiencias en los distintos debates y charlas.
En el primer día del encuentro —que fue ampliamente promocionado durante las transmisiones de Fútbol para Todos— estuvo el Ministro Julio De Vido inaugurando formalmente el Congreso. Al día siguiente, el académico colombiano, Omar Rincón, rompió el esquema de los lugares comunes cuestionando la seriedad de las televisiones públicas de América del Sur mientras que hablaba de las bondades de la conectividad global, aunque encendía el semáforo por aquello de que mayor información no es sinónimo de estar más informado. Es un integrado. Los apocalípticos no están presentes en el Congreso.
A las 16 horas en una de las salas, funcionarios de tercer orden hablan de obras realizadas en fachadas de edificios históricos de la ciudad. Obviamente no hay representantes del Gobierno de la Ciudad mientras se llenan la boca de “pluralismo” y “democratización”, dos de los principales slogans de campaña del 2007.
Abel Fatala llega a la charla corriendo y es el centro de atención. Luego se quedará a presenciar la llegada de la Presidenta. A esa hora, las vallas comienzan a dividir los distintos stands para armar el corralito por donde Cristina saludará a los trabajadores presentes para ubicarse en el hall principal en que entregará el decodificar número un millón y pico. Las cifras van y vienen, nadie las cree, pero funcionan como símbolos de records que se baten en cada discurso.
Vestida de negro, presurosa, pasadas las 18:20 entra Cristina con sus ministros detrás de ella, casi en fila india. No hay muchos medios televisivos ni gráficos presentes. Solo el notero de CQC intenta sin suerte acercarse a ella. Es casi imposible. Charla con una promotora del stand de la televisión digital e ingresa a un salón en donde la gente de ceremonial y protocolo ubicó estratégicamente a humildes niños de La Matanza en las filas de adelante con una jubilada de Berazategui. El combo perfecto.
En su discurso, con videoconferencia incluida con un Hugo Chávez menos verborrágico, casi como anestesiado, se emociona cuando la cámara toma un cuadro de Néstor Kirchner. Amaga a levantarse, llora desconsoladamente y luego vuelve a sentarse para preguntarle al presidente venezolano sobre su salud. Los tiempos de las emociones están articulados milimétricamente, excepto por el antes descripto en que recordé la frase del viernes pasado del empresario de la carne, Alberto Samid: “Cristina está peleada con la vida, y es natural que así sea, cuando consiguió todo, se quedó sin nada, perdió a su compañero”. A pesar de estar siempre rodeada de funcionarios, sus 35 custodios personales, asesores, alcahuetes, cortesanos y demás, es una mujer solitaria. Alguna vez se habló de bipolaridad. Es así. Puede emocionarse hasta las lágrimas como también, 15 minutos después, ensayar un pase de baile para los jóvenes de La Cámpora.
El discurso es corto. Toca los tres temas habituales del 2012. Malvinas, un punto que sensibiliza a la casi totalidad de la población, el recuerdo de “él” y la salud de Hugo Chávez, enmarcados en la inclusión social a niños y ancianos postergados.
No se habla de trabajo o mejor educación, sino de netbooks y televisión digital. Sin embargo, luego de décadas de postergación, el circo y el pan —vaya a saber en qué dosis— es visto como algo histórico y sin parangón en nuestro país por esas miles y miles de personas que se fanatizan ante su presencia.
Los micros de La Cámpora, más de seis, llegan tarde. Cristina se está por retirar. Obviamente, no les da ni cinco de pelota a los escasos periodistas presentes. Sale por la puerta de atrás donde se agolpan en nuevas vallas, extrañamente colocadas, los jóvenes camporistas con sus banderas.
 La imagen para los medios afines es la de personas tirándose encima de ella como si fuese una estrella de rock. Esa es la sensación que queda. Se sacan una foto para el Facebook. Ella saluda desde lejos y hace como que rompe el protocolo y va y viene un par de veces, correteando conmigo detrás. Le hablo, ni me mira. Está en su mundo, en otro mundo. Ensaya un paso de baile, sus custodios me agarran del cuello y me depositan, en un segundo, a cinco metros de la Presidenta. Ella les dice con su tono inconfundible, “déjenlo, déjenlo”.
El cronista de CQC intenta evadir las vallas pero ella ya no habla ni con esos movileros, con los que solía bromear. El contacto con su gente es directo. Se va saludando y llora otra vez. Baila y llora. Los 500 manifestantes que solo fueron a saludarla al finalizar el acto, cantan sobre Malvinas y la gloriosa JP.
El cielo está oscuro, está por caer la noche y ella sigue bailando sola.

Luis Gasulla Twitter: @luisgasulla